Autor: apsvalors

Acción común y educación

EscanejarJosep M. Puig Rovira – Aunque acabaré hablando de pedagogía, educación en valores y aprendizaje servicio, empezaré por otra parte. Los humanos somos seres interesados, competitivos y agresivos, pero a la vez también altruistas, cooperativos y pacíficos. Nuestra naturaleza tiene dos caras, como la noche y el día. Si se aprende a usarlas ambas en los momentos adecuados y en las medidas justas, el resultado puede ser óptimo. El problema es que hemos aprendido justamente lo contrario: hoy es normal aceptar la idea –pienso que equivocada– que los humanos nos movemos buscando únicamente el provecho personal y para conseguirlo competimos cuanto haga falta. Aplicar siempre y con intensidad este principio hace que la vida sea poco amigable, áspera, violenta y al final infeliz

.Hace algunos años resurgió una fuerte corriente de opinión en favor del interés individual y la competición. Lo que se ha llamado neoliberalismo. Una manera de entender la economía y la política, en realidad una manera de entender la vida social, basada en la convicción que nada debe limitar la libertad individual de emprender cualquier proyecto destinado a obtener ganancias económicas. Si todos los ciudadanos se preocupan por obtener el máximo beneficio, se producirá un estado de competición constante que hará progresar la sociedad. Como en el fondo todos somos egoístas, dicen, está garantizado que querremos competir para ganar más y esto será bueno para todos. El árbitro de esta competición será el mercado. El mercado impone una evaluación continua que juzga lo que cada uno produce y, si gusta el producto que ofreces y el precio es bueno, tendrás abundantes compradores que te enriquecerán, y si el producto no es satisfactorio, convendrá espabilarse.

Así explicada puede llegar a parecer una postura razonable, pero la realidad es muy distinta y presenta al menos dos problemas graves: el primero ya lo conocemos, no es cierto que sólo seamos interesados, egoístas y competitivos, por tanto, al menos la mitad de nuestra naturaleza queda amputada y se produce un empobrecimiento y una fuerte sensación de vivir una vida absurda; en segundo lugar, una sociedad en que el provecho económico es el valor supremo provoca problemas enormes. Si sólo importa la ganancia de los que ganan, por el camino quedarán infinidad de personas sin trabajo, con salarios ínfimos, con vidas precarias, realizando tareas embrutecedoras y jornadas interminables. Se ha creado una sociedad desigual y, cuando unos tienen mucho y otros poco, aparecen todo tipo de patologías. No voy a alargarme con más injusticias y desastres, pero dejadme recordar, ni que sea a vuelapluma, que el neoliberalismo ha agravado los problemas medioambientales y acelerado el cambio climático y, además, pone en peligro la democracia. Si todo lo decide el dinero, no hay que deliberar, y si no hay que deliberar, ya tenemos justificada la dictadura.

Sin embargo, no es cierto que no se pueda hacer nada. Tenemos hechos, ideas y experiencias que muestran que es posible hacer las cosas de otro modo. No todo es interés y competición, por todas partes encontramos también altruismo y cooperación. No conozco todas las experiencias en favor del bien común, ni tampoco las podría resumir, pero citaré un par que son bastante conocidas. La wikipedia está hecha a partir de la colaboración gratuita de muchas personas que aportan su tiempo y su conocimiento para enriquecerla y ofrecer un servicio a los lectores. Lo mismo ocurre con el código de programación Linux: se ha producido un bien común a partir del trabajo gratuito y cooperativo de muchos participantes. Y podríamos alargarnos explicando infinidad de acciones similares, unas grandes y otras pequeñas, pero todas valiosas.

En la naturaleza también encontramos cooperación: la documentación sobre empatía, colaboración, cuidado, instrucción y otras formas de relación positiva entre animales es amplia y conocida. Y, naturalmente, la cooperación está en la base de la civilización: en las cuevas de Atapuerca se encontró una pelvis –a la que llamaron Elvis– de un individuo adulto, que se la rompió de joven, y que sin ayuda de ningún modo hubiera podido sobrevivir. En la actualidad, el estado del bienestar protege –cada vez menos– a la población mediante los sistemas de salud, educación, jubilación, subsidios de desempleo y otras prestaciones, y lo consigue gracias a la contribución de los que pueden hacerlo por edad y recursos.

 Estos y otros ejemplos forman el universo de lo que podemos llamar acción común. Ante el predominio del individualismo, la competición y el éxito privado, la acción común es un dinamismo social que une a las personas ante una dificultad, las compromete, primero, a cuidarse y, a continuación, a hablar y cooperar para impulsar un proyecto pensado para solucionar el problema inicial y beneficiar a la comunidad. La acción común no es una idea nueva y desconocida, es un modo de conducirse habitual, pero que estamos empeñados en no ver y no valorar. Aquí simplemente quisiera contribuir a recordar su importancia y analizar cómo la podríamos aplicar a la educación.

En la actualidad se desarrolla cada vez con más fuerza un tipo de propuestas pedagógicas en las que los chicos y chicas aprenden conocimientos y se forman como personas y como ciudadanos enfrentándose a problemas reales de su entorno y trabajando para darles una solución. Veamos algunos ejemplos: un centro pide voluntarios entre su alumnado y los prepara para recibir y guiar compañeros y compañeras inmigrantes que se incorporan durante el curso; un banco de sangre monta un sistema de colaboración con las instituciones educativas para formar científicamente a los jóvenes sobre los temas que le son propios y al mismo tiempo les pide que impulsen una campaña de donación de sangre en su barrio; durante la pandemia algunos institutos han preparado y emitido programas de radio para informar y distraer a sus oyentes; los chicos y chicas de un centro de tiempo libre en colaboración con investigadores recopilan datos sobre microplàstics, los envían a los investigadores y realizan una campaña para concienciar a su comunidad sobre el problema del plástico y sobre la necesidad de limitar su uso. En todos estos casos, y en muchos otros, los chicos y chicas trabajan juntos para enfrentarse a un problema y, al hacerlo, adquieren conocimientos, se forman como ciudadanos y se dan cuenta que cooperando son capaces de modificar el rumbo de las cosas.

Esto es la acción común, un dinamismo social que en el mundo de la educación permite imaginar una pedagogía de la acción común, una pedagogía que tiene en el aprendizaje serviciouna metodología magnífica. Una manera de entender la educación abierta a la crítica, el compromiso y la cooperación; una manera de convertir la educación en un instrumento para construir otra manera de vivir.

  • Para leer más: Puig, J. (2021): Pedagogía de la acción común. Barcelona, Graó.

 


L’entitat social com a motor dels projectes d’ApS

Roser BatlleIsabel Neila – En general, els centres educatius (escoles de primària i secundària, universitats …) no poden emprendre projectes d’aprenentatge servei sense comptar amb les associacions i organitzacions que ja estan atenent les necessitats socials del territori. 

Els centres educatius “necessiten” a les entitats socials. El paper, doncs, de les entitats o organitzacions socials en aquests projectes col·laboratius és fonamental. 

Però… l’aprenentatge servei no és només una metodologia educativa on les entitats socials poden ajudar les escoles. Al mateix temps, és una estratègia de desenvolupament comunitari. Per això, encara que l’ApS és motivador per als centres educatius, també s’interessen per ell les entitats socials, els moviments populars i els governs locals, és a dir, altres actors enfocats cap al bé comú i la millora de la qualitat de vida de les persones.

El treball en xarxa que comporta l’aprenentatge servei no només millora l’efectivitat de cada part implicada, sinó que enforteix el capital social de la població. Com diu José Antonio Marina, s’entén per capital social d’una comunitat el conjunt de valors compartits, la manera de resoldre els conflictes, de relacionar-se, de conviure, el nivell de participació ciutadana en organitzacions, la forma de cuidar els béns comuns. És important recordar que els principals estudis sobre aquest tema -els de Coleman, Putnam o Fukuyama- han mostrat que el capital social és un factor decisiu en l’eficàcia dels sistemes educatius d’una comunitat. Atès que l’aprenentatge servei eleva el capital social, influeix en la qualitat de l’educació per una doble via: per l’efecte directe sobre els alumnes, i per l’efecte indirecte, a través de la millora del capital social.

Una població rica en capital social és la que compta amb un espès teixit associatiu i està acostumada a treballar en xarxa; els habitants comparteixen valors explícits; i es respira un clima de confiança en la capacitat de resoldre els problemes que es presenten.

Des d’aquest punt de vista, l’aprenentatge servei alimenta el capital social generant aliances al territori al voltant d’una causa comú “doble”: el servei a la comunitat i l’educació dels nois i noies.

Per això, si bé els educadors i educadores poden apreciar l’ApS pels seus avantatges educatives, les entitats socials li trobaran beneficis addicionals, i això explica que cada cop més projectes d’aprenentatge servei tenen com a motor iniciala les entitats socials. Veiem un exemple espectacular.

(més…)

La perspectiva moral del Conflicte Ambiental

Ferran Crespo i Torres – El Canvi Climàtic és una de les matèries d’actualitat per excel·lència. L’informe Meadows, l’any 1972, ja ens parlava en termes de Crisi i Canvi Climàtic fruit de la voluntat de creixement constant. D’ençà a ara, el desenvolupament científic i investigador entorn aquesta temàtica ha sigut immens. Ara bé, sembla que el coneixement ha anat inversament relacionat a l’acció. Aquesta dicotomia s’explica per una concepció ambientalista del conflicte, fet que ens ha portat a reconèixer l’Emergència Climàtica com un dels conflictes –si no el que més–de major complexitat de la nostra realitat.  

En l’imaginari col·lectiu el conflicte ambiental s’assenta en termes d’emissions, residus, hàbits de consum, etc. Necessitem un viratge cap al reconeixement dels valors com actors claus del conflicte. Els hàbits i costums socials s’estan basant en el valor de l’individu davant el col·lectiu, la comoditat i el luxe enfront el benestar, el tenir per tenir més. Estem pensant la realitat en termes utilitaris (el màxim benestar pel màxim nombre de persones) i cal pensar-la des del principi de responsabilitat i l’ètica de mínims (quin és el mínim que cal garantir a totes les persones?) on el dret a un medi ambient sà hauria d’esdevenir innegociable.

El discurs ambientalista és un vessant encara molt present en les societats occidentals quan parlem en termes d’ètica ambiental. És una visió que parteix de que la relació actual amb el medi és deficient i cal, per tant, augmentar l’eficiència per mitja d’innovació tecnològica. Es cerca una societat dominant de la natura capaç d’obtenir i mantenir el màxim valor econòmic de forma sostenible i sostinguda. En aquest sentit sostenibilitat s’equipara a eficiència amb el risc que, com està passant, el medi ambient esdevingui un eix d’opressió. 

Tot i aquesta hegemonia ambientalista, la forma en la que ens relacionem amb la natura és infinitament diversa i cal reconèixer que la postmodernitat ha aconseguit incorporar i reforçar noves concepcions ètiques envers aquesta relació. El dogma ambientalista perd força alhora que emergeixen i s’enforteixen els discursos ecologistes, ecofeministes, decreixentistes, etc. Aquesta nova riquesa i diversitat discursiva, genera buits referencials en moltes escenes de la nostra quotidianitat  anteriorment inqüestionables. Buits que estan essent –i han de ser–aprofitats des de l’Educació Ambiental per convidar a la reflexió personal i col·lectiva. 

…tenim davant un escenari efervescent que ens interpel·la personal i col·lectivament i ens ofereix la oportunitat de repensar-nos i repensar les societats des de la col·lectivitat, l’acció i la participació democràtica, inclusiva i diversa.

L’Educació Ambiental és una disciplina en constant revisió i transformació. Va ser definida l’any 1975, hereva de l’educació per la conservació i la gestió. Una definició que neix com a resposta als impactes del progrés modern. A dia d’avui, la disciplina no es pot concebre sense les implicacions ètiques i morals de les nostres accions envers el medi. Des d’aquest prisma, tota activitat educativa interpel·la –o hauria de interpel·lar–de forma explicitauna Educació Democràtica i en Valors. Des de l’Educació Ambiental es cerca la formació crítica d’una ciutadania proactiva, capaç i amb voluntat de transformació i canvi. 

L’Emergència Climàtica necessita innovació i acció en termes socials i polítics, no exclusivament tecnològics. Es necessiten de nous espais i formes per afrontar les conseqüències i afectacions ja vingudes i per venir. Conseqüències i afectacions que, igual que les causes, transcendeixen de l’espai biofísic i es reflecteixen en les dimensions socials, econòmiques i humanes de la societat. Impactes que s’accentuen sobre aquells sectors i persones en situacions de vulnerabilitat o vulnerades. 

Recuperant el principi de responsabilitat –i per acabar– Hans Jonas deia que ‘’descobrim què està en joc quan descobrim que està en joc’’. En aquest sentit, tenim davant un escenari efervescent que ens interpel·la personal i col·lectivament i ens ofereix la oportunitat de repensar-nos i repensar les societats des de la col·lectivitat, l’acció i la participació democràtica, inclusiva i diversa. Una oportunitat que tenim el deure moral a aprofitar.


El compromís de l’escola democràtica (pública i concertada) per educar en i per la diversitat

Miquel Martínez – Educar en valors no és una qüestió solament escolar. Les lleis  en educació no canvien la realitat per si soles però sí possibiliten o no determinades polítiques i condicions de context escolar que conformen les pràctiques educatives  i les maneres de viure l’educació dels infants i adolescents.

Una educació orientada a ser un ascensor social, a  aprofundir en els valors de la democràcia, i en la formació d’una ciutadania critica i activa on totes i tots siguem més iguals entre nosaltres i també més lliures requereix d’un bon acompanyament polític i legislatiu. Un acompanyament que permeti garantir com a mínim dos objectius: reduir fins eliminar la segregació escolar i  la desigualtat educativa derivada de les condicions socials d’origen  i garantir que tota escola i institut sigui un espai de vida democràtica. 

Des de fa més de mig segle sabem que la desigualtat educativa és persistent i que les desigualtats d’origen difícilment es poden reduir i eliminar garantint els mateixos recursos materials i humans per a tothom. Les polítiques de discriminació positiva han estat eficaces i per això aprofundir en elles pot servir encara més per compensar els efectes de les desigualtats socials. Tanmateix cal intensificar les polítiques d’atenció a centres educatius socialment desfavorits 

Avui dia sabem que una educació democràtica en valors requereix espais d’aprenentatge i convivència, a les escoles que traspuïn els valors de la democràcia. S’aprèn a estimar els valors de la democràcia i es formen els hàbits cívics i morals d’una societat inclusiva practicant ‘los  en contextos de vida real. Com per exemple a l’escola. Per això cal preservar totes les escoles i instituts com espais de vida democràtica i per tant espais on la diversitat i el pluralisme siguin presents. I cal preservar-los sempre  al marge de la seva  titularitat pública o privada.

Per això cal una escola que valori el be comú, i que consideri part de la vida escolar la diversitat i la diferencia -no la desigualtat- com un valor. Una escola que practiqui l’educació no només com un bé particular al que tothom ha de tenir accés sinó també com un bé comú d’interès públic. Per això l’educació ha de proveir d’experiències de convivència i aprenentatge en la diversitat i també ha d’oferir les condicions d’aprenentatge i acompanyament educatiu que permetin formar la personalitat de l’alumnat en línia amb la construcció de societats pròsperes i democràtiques. 

Un acompanyament que permeti garantir com a mínim dos objectius: reduir fins eliminar la segregació escolar i  la desigualtat educativa derivada de les condicions socials d’origen  i garantir que tota escola i institut sigui un espai de vida democràtica. 

Cal formar amb l’horitzó d’assolir excel·lència en els aprenentatges. Però amb això no n’hi ha prou per tenir una societat prospera i inclusiva. Som una societat també plural i diversa en valors, cultures, religions… i cal formar també amb l’horitzó de l’equitat. La qualitat de l’educació s’assoleix quan integrem l’excel·lència i l’equitat. Per això cal una ciutadania que valori l’escola i l’educació en les dues dimensions. I també una política educativa que garanteixi un servei públic d’educació  que més enllà de la simple titularitat publica o privada garanteixi que el servei és d’interès públic  i està atent a les necessitats de la ciutadania en general i no només a uns interessos particulars. Per això és tant important assegurar que s’educa en contextos de diversitat cercant la màxima qualitat en les aprenentatges .

És en aquest sentit que en el nostre sistema educatiu tenim un problema des de fa temps: garantir que totes les escoles siguin servei d’interès públic, eduquin en la diversitat tot conreant la cultura i llengües autòctones com espai de acollida i  que així contribueixin a formar ciutadans i ciutadanes motivats per l’aprofundiment en els valors propis d’una societat inclusiva.

Sabem que moltes centres concertats compleixen amb el compromís de respondre a l’interès públic  pel qual són finançats.  Però també sabem que el finançament amb fons públics de les escoles concertades és insuficient. Tant evident es això com que precisament aquest fet s’utilitza com a excusa per que alguns centres concertats puguin seleccionar les famílies en base a criteris que no són precisament els que haurien de ser en un servei d’interès públic. 

El sistema de finançament és pervers i no ens portarà a un model de servei públic d’educació compromès i gratuït per tothom. L’escola concertada es una realitat que no desapareixerà, a més es malbaratarien un bon grapat de reeixides institucions educatives  que varen començar com a iniciatives de renovació pedagògica de caire social i civil i altres que presten un servei educatiu de complexa substitució.  L’escola concertada,  sovint religiosa però ni molt menys sempre religiosa- no és uniforme. Cal identificar i concertar el seu finançament en funció de les característiques de cada escola i del compromís social d’inclusió educativa  i no segregació escolar que assumeix. I cal ser especialment rigorosos en l’exigència d’aquest compromís. Es pot ser rigorós i no s’ha estat rigorós. La plaça escolar li surt més econòmica per a l’Estat- especialment on les escoles concertades son més nombroses-  i la llibertat d’elecció de famílies és molt beneficiosa per algunes escoles.

El compromís de l’escola concertada i òbviament dels equips docents de l’escola pública i dels responsables de les polítiques educatives  ha de ser un compromís amb la qualitat dels aprenentatges i contra la segregació de tota mena ja sigui per condicions d’origen, culturals, econòmiques o socials de les famílies. Només amb aquest compromís podrem avançar en una societat diversa com la nostra , formant una ciutadania que gaudeixi de la diversitat  i que valori el bé comú i públic en el sentit mes complert del terme. Ens cal avançar en el compromís ètic de fer que tota escola sigui un espai de convivència i aprenentatge en la diversitat i on es faci realitat una educació democràtica en valors .


#DiaMundialSindromeDown

En el marc de les activitats d’aprenentatge servei i de servei comunitari, l’alumnat de 3r d’ESO de l’Escola Fedac Lleida ha creat un vídeo per sensibilitzar sobre la síndrome de Down amb motiu del Dia Mundial de la Síndrome de Down que se celebra el dia 21 de març. El vídeo ens dona informació rellevant i ens proposa visitar la pàgina web de l’Associació Down Lleida. Un vídeo que es pot veure i comentar en qualsevol curs escolar. I, per als autors del vídeo, una bona activitat en la que aprenen alhora que realitzen un servei a la comunitat, una bona activitat d’aprenentatge servei.


Mapa de valores del ApS

A pesar de que la bibliografía especializada reconoce el aprendizaje servicio como una metodología relevante de educación en valores, no se dispone todavía de una relación suficientemente completa de la pluralidad de valores que activa. El objetivo de este artículo es construir un mapa fiable de los valores que propone el aprendizaje servicio. Para alcanzar este objetivo se llevarán a cabo dos tareas: definir los niveles de aprendizaje que dan forma a una práctica educativa compleja y luego determinar los valores que se trabajan en cada uno de los niveles de aprendizaje de las prácticas de aprendizaje servicio. Para conseguirlo se ha cruzado una selección de buenas experiencias de aprendizaje servicio con la teoría de las prácticas morales y del aprendizaje servicio. Esta metodología ha permitido establecer tres niveles simultáneos de aprendizaje –la práctica, las acciones y las tareas–, así como un elenco de los valores que cristalizan en cada uno de ellos: un mapa completo de la variedad y riqueza de valores que se ponen en juego en el aprendizaje servicio. Un resultado que, en los procesos de formación del profesorado, les ayudará a tomar conciencia de la fuerza moral de esta metodología y a activarla durante su desempeño profesional.

Martín-García, X., Bär-Kwast, B., Gijón-Casares, M., Puig-Rovira, J.M., & Rubio-Serrano, L. (2021). El mapa de los valores del aprendizaje-servicio. Alteridad, 16(1), 12-22. 

Para consultar y descargar el artículo completohttps://doi.org/10.17163/alt.v16n1.2021.01


Les pantalles són més del que es veu

Marc Fuertes Alpiste – Les pantalles ens fan oblidar el cos? Em vaig fer aquesta pregunta just després de llegir l’article de Josep Palos i Josep Maria Puig “Les pantalles ens fan oblidar el cos”. És un text que, entre moltes altres reflexions interessants, ens avisa d’un oblit del cos davant d’un excés de pantalles, subratllant el valor de les trobades analògiques, també en educació. Voldria aportar una perspectiva personal sobre les pantalles per intentar respondre a la pregunta.

Primer, vull remarcar que ja tenim experiència relacionant-nos amb les pantalles. La infantesa de l’anomenada generació X (els nascuts 1965-1980) va estar marcada per la pantalla de la TV -la “caixa tonta” que ens feia de cangur a estones- i per la dels videojocs, que ens han fet vibrar amb els seus reptes. Alguns d’ells ho han fet en forma de “maquinetes” -de les Game & Watchde Nintendo passant per les Game Boy-, com també amb les videoconsoles connectades a la TV. També en aquella època vam iniciar-nos, boomersi generació X, amb els ordinadors personals, tota una disrupció respecte les possibilitats de les màquines d’escriure. Portem més de 4 dècades vivint i convivint amb les pantalles.  

Quan parlem de “pantalles” estem fent servir una mera convenció perquè no totes són iguals. N’hi ha de dispositius de sobretaula, de dispositius portàtils, de grans i de petites, de plegables i de tàctils. Trobem pantalles per tot arreu on mirem. Algunes són pantalles només transmissores, però n’hi ha que són interactives. Aquestes últimes funcionen com a interfícies, és a dir, que són el pont entre nosaltres (els usuaris) i els programes (la màquina). En les pantalles tàctils i en els menús de les apps, amb comptats tocs del nostre dit podem endinsar-nos (literalment) en múltiples opcions, de forma força intuïtiva. Les pantalles cada cop són més ergonòmiques i, fins i tot, podem relacionar-nos-hi amb la nostra veu (ja sigui la smartTV, un rellotge intel·ligent o el cotxe). Quan parlem de pantalles parlem també de la tecnologia digital -les aplicacions- i dels continguts que hi ha al darrera.

Com a interfícies que són, les pantalles ens mostren espais virtuals que, encara que no són físics -palpables-, sí que ho són de forma virtual. És a dir, que “no hi són sinó en potència” o que estan creats artificialment. Per tant, “virtual” no implica “no ser”. En alguns casos, hi som transportats, fluint en aquest entorn digital, “allunyats virtualment” del nostre cos. Responent doncs a la pregunta que em plantejava al principi, les pantalles poden abstraure’ns del cos, perquè ens fan estar fluint en la virtualitat. I això no és pas dolent. De fet, “oblidar el cos” és necessari per poder estar atents a la pantalla. Com un llibre ens fa “oblidar el cos” per poder estar transportats en una història. 

Com deia el filòsof Michel Serres en el seu darrer llibre “Polzeta”, ens hem “decapitat”, en el sentit que tenim el cap a les nostres mans, a la nostra butxaca. Tenim memòria externa i connectada. La tecnologia ve amb nosaltres, ens acompanya en moltes activitats (també aquelles que fem amb el cos) i s’integra en el nostre dia a dia funcionant com un apèndix o pròtesi que amplia i reorganitza la nostra activitat i la nostra cognició. I fins i tot, albirant el transhumanisme, pot formar part del propi cos quan la persona humana esdevé cíborg (com és el cas de Neil Harbisson). Podríem dir que les pantalles ja són “cos”?

És complicat dissociar les “pantalles” de nosaltres perquè són un “artefacte cultural”, formades per símbols. I és molt cert que hi ha riscos importants associats al seu ús. No volem una tecnologia que ens monetitzi i que només serveixi per consumir-la, perquè ens modeli la nostra activitat i el nostre pensament, i encara menys que condicioni el nostre comportament al més pur estil conductista (estímul – resposta – reforç). Hem de ser conscients que hi estem totalment exposats. Cal formar en l’ètica de la tecnologia digital, educar en hàbits d’ús per evitar l’abús o l’addicció, i no només centrar-nos en el seu domini instrumental. Educar en aquesta direcció implica guanyar consciència que la tecnologia digital té ideologia i interessos.

Es tracta d’apropiar-se de la tecnologia digital per no ser-ne només consumidors i aprendre a ser crítics amb els interessos amagats en moltes aplicacions digitals. No ens hem de limitar al seu domini instrumental. 

Per això, és important l’alfabetització digital i mediàtica, on l’element crític hi ha de ser sempre present. Més enllà de posar límits a les pantalles, es tracta d’apropiar-se de la tecnologia digital i aprendre a ser crítics amb els interessos amagats en moltes aplicacions digitals, en el funcionament dels seus algorismes, en l’ús de les nostres dades i en ser crítics davant de notícies falses. Perquè hi ha una tecnologia possibilitadora, de la creació, social i de la participació comunitària, de la col·laboració, de la conversa i del coneixement compartit.

El sistema educatiu -que també té ideologia- ha oblidat (i amagat) el cos molt abans de la irrupció de les tecnologies digitals a l’aula. En no pocs casos ha potenciat una formació mecanicista i “desconnectada”, poc emancipadora i que no afavoreix a la construcció de la persona en comunitat. I és el sistema educatiu el que adopta la tecnologia digital en funció de la ideologia imperant, ara mateix, dominada pel tarannà conductista, d’exercitació i pràctica, en un model consumista i acrític. Per això, hem d’esforçar-nos per canviar aquesta tendència, aprenent-les, dominant-les i quan calgui, apagant-les.


ApS: educar per a la transformació social

Gravació de la Taula de diàleg de les VIII Jornades d’ApS

Sovint diem que l’aprenentatge servei és una proposta transformadora. Però, què transforma? Amb una mirada complementària, s’aborda com l’aprenentatge servei transforma els municipis, les institucions i també les persones. Podeu escoltar les aportacions de:

Miquel Àngel Essomba (Facultat d’Educació, Universitat Autònoma de Barcelona)

Miquel Martínez (Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona)

Begoña Román (Facultat de Filosofia, Universitat de Barcelona)

Conducció: Laura Campo (Centre Promotor d’Aprenentatge Servei)


Revolució lenta

Centre Promotor d’ApS – En ocasió de la convocatòria de les 8es Jornades d’ApS, que organitzen el Centre Promotor d’ApS i l’Institut de Desenvolupament Professional(ICE-UB), volem tornar a una expressió –revolució lenta– que ja hem fet servir diverses vegades per explicar que és l’aprenentatge servei (també el Servei Comunitari) i quin és el camí que té per endavant.

L’aprenentatge servei aporta canvis rotunds en diferents direccions; aquí ens limitarem a parlar-ne de tres. L’aprenentatge servei és una revolució pedagògica perquè trenca amb la imatge que veu els éssers humans com inevitablement individualistes, competitius i interessats. Ho són si se’ls ensenya a ser-ho, però també se’ls pot ensenyar a ser comunitaris, cooperatius i altruistes. Aquests també són valors que habiten en els humans.  Cal doncs recuperar el millor de tradicions que s’expressen amb mots com solidaritat, cura, filantropia, caritat, voluntariat, servei o compromís. Educar, per l’aprenentatge servei, és contribuir al bé comú.

L’aprenentatge servei és una revolució pedagògica perquè porta la idea d’activitat fins al límit. S’aprèn fent, sí, però s’aprèn intervenint de veritat damunt de problemes reals de la comunitat. Per tant, l’aprenentatge esdevé transformació d’algun aspecte, per petit que sigui, de la realitat que envolta els centres educatius. I encara una mica més, s’aprèn fent i reflexionant sobre el sentit personal, social i polític dels problemes sobre els què s’intervé. Aprendre és fer i pensar sobre el que ens envolta i aquest és un dels objectius de l’aprenentatge servei.

L’aprenentatge servei és una revolució pedagògica perquè trenca amb la idea que l’educació és transmissió de formes de vida de la generació dels adults a la dels joves. Aquesta idea és certa, però no és suficient per encarar el futur. Quan les formes de vida imperants han fet fallida en tants aspectes, l’educació no pot ser únicament preparació per a la vida, ha de contribuir a transformar la vida. I ho ha de fer donant als joves un paper protagonista. Educar avui ha de ser inventar una altra manera de viure i l’aprenentatge servei és una eina per aconseguir-ho. 

I ara una paraula sobre l’estratègia per aconseguir aquesta revolució pedagògica: lentitud. I ha coses que no es poden fer amb pressa, no surten bé o duren poc. Un canvi profund ha d’anar quallant i no serveix de res accelerar si finalment tot desapareix com les modes passatgeres. Això no significa que ens ho podem prendre amb calma i pensant que no ve d’un dia. Significa que si el canvi és important tardarà i requerirà un esforç continuat. Les revolucions pedagògiques han sigut lentes i aquesta no serà una excepció.  Lentes i també gratuïtes. Les revolucions no tenen preu, no es paguen ni es cobren: es gaudeixen. Això és el que voldríem fer amb l’aprenentatge servei. 

 

Programa  ➡️  https://aprenentatgeservei.cat/wp-content/uploads/Jornades-Aps-2021.pdf

Inscripcions ➡️  https://www.ub.edu/gidp-matice/faces/formatice?curs=43073

 


APS: educar per a la transformació social

Les VIII Jornades d’Aprenentatge Servei, una tradició bianual del Centre Promotor d’ApS, s’hauran de celebrar en línia. Esperem poder retrobar-nos ben aviat, però de moment aprofitarem el que tenim. Desitgem que la distància física es converteixi, almenys per una estona, en proximitat virtual i que a molts de vosaltres us interessi el que proposem i ens vulgueu acompanyar.

El lema que encapçala les Jornades, «ApS, educar per a la transformació social»,expressa un convenciment profund: l’aprenentatge servei és una eina que serveix perquè els nois i noies es formin com a persones i com a ciutadans tot enfrontar-se de veritat a reptes cívics rellevants, i ho facin col·laborant en la recerca del bé comú.

En aquests moments de pandèmia és més oportú que mai demanar ajuda als joves. Si no ho fem en una situació de crisi, quan ho farem? Però demanar-los ajuda és també promoure el desenvolupament de l’empatia, la cooperació, l’altruisme i el compromís per canviar el món. Un horitzó educatiu ambiciós, sí, però necessari.

El programa de les Jornades recull la participació de persones reconegudes que ens ajudaran a pensar millor la força educativa de l’aprenentatge servei. A més, els tallers presentaran els resultats de les recerques que hem impulsat i mostraran les iniciatives que diferents actors educatius, socials i de l’administració estan promovent per arrelar l’aprenentatge servei i el servei comunitari.

Les Jornades volen fer visible el treball coral que neix quan es vol implantar l’aprenentatge servei i que, d’alguna manera, volem reviure i simbolitzar en aquesta convocatòria.

Inscripció

https://www.ub.edu/gidp-matice/faces/formatice?curs=43073

DIMECRES 3 DE MARÇ DE 2021

De 17.30 a 18.45 h

Presentació de les Jornades

Taula de diàleg : «ApS: educar per a la transformació social»

Sovint diem que l’aprenentatge servei és una proposta transformadora. Però, què transforma? Amb una mirada complementària, entre les persones expertes que ens acompanyaran abordarem com l’aprenentatge servei transforma els municipis, les institucions i també les persones. Perquè aquells qui fan aprenentatge servei sovint, no deixen de fer-ne, i els deixa empremta.

Per reflexionar sobre aquestes qüestions ens acompanyaran:

Miquel Àngel Essomba (Facultat d’Educació, Universitat Autònoma de Barcelona)

Miquel Martínez (Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona)

Begoña Román (Facultat de Filosofia, Universitat de Barcelona)

Conducció: Laura Campo (Centre Promotor d’Aprenentatge Servei)

DIJOUS 4 DE MARÇ DE 2021

TALLERS

De 17.30 a 18.45 h

Taller 1. Per què recomanaries l’aprenentatge servei a primària?

«Per què recomanaries l’ApS a primària» és un taller interactiu que vol donar resposta, conjuntament amb els participants, a aquesta pregunta. A partir de dues experiències de primària i una microexposició pensarem sobre alguns elements clau de l’ApS a primària. Un cop treballats aquests elements tindrem un document de reflexió sobre els futurs projectes d’ApS.

Conducció: Mariona Graell (Universitat Internacional de Catalunya)

Taller 2. Com fer ApS amb estratègies virtuals?

En el context actual d’emergència i virtualitat educativa volem donar resposta a les noves necessitats socials fent ApS. Per fer-ho se’ns plantegen alguns interrogants: com podem fer ApS a distància? quines són les possibilitats que ens ofereix la virtualitat? com dissenyem projectes d’ApS virtuals?

Comptarem amb persones que han continuat impulsant l’ApS de manera virtual i presentarem algunes propostes. Perquè, ara més que mai, hem de donar resposta a les necessitats actuals.

Conducció: Fátima Avilés (Fundació Bofill – Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona)

Taller 3. Com avaluar l’impacte social dels projectes ApS?

Sovint fem projectes d’ApS i desconeixem quines repercussions i quin impacte tenen en la comunitat les nostres accions. Us agradaria avaluar aquests impactes socials i no sabeu per on començar? En aquest taller us oferim elements i us proposarem dimensions avaluatives per ajudar-vos a organitzar aquest procés.

Conducció: Pilar Folgueiras (Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona) i Laura Rubio (Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona)

De 19.00 h a 20.15 h

Taller 4. Com fem ApS des de la universitat?

Sovint la universitat es veu com una mena de torre d’ivori totalment desconnectada de la societat i de les seves necessitats. L’ApS suposa una eina magnífica per trencar aquesta imatge i enfortir els vincles entre universitat i societat, sempre amb una visió de guany mutu i aprenentatge bidireccional. Quins projectes d’ApS es duen a terme a la Universitat? Quins projectes podem fer entre universitat i centres educatius? Com podem engegar-ne un o participar-hi?

Conducció: Mireia Esparza (Facultat d’Educació, Universitat de Barcelona)

Taller 5. Com multiplicar els projectes d’ApS?

Com s’ho fan els «ens multiplicadors d’ApS»? Què els funciona i com ho fan? En aquest taller coneixerem les estratègies per promoure l’aprenentatge servei que han seguit diverses entitats i organismes, com ara el Grup d’Educació Ambiental del Departament de Territori i Sostenibilitat, la Direcció de Justícia Global de l’Ajuntament de Barcelona, la Subdirecció General de Comunitat i Família del Departament d’Educació, o l’Oficina de Ciència Ciutadana de Barcelona.

Conducció: Carles Xifra Cirah (Fundació Catalana de l’Esplai)

Per inscriure’s: https://www.ub.edu/gidp-matice/faces/formatice?curs=43073