Llibres

Amor por los de abajo

Francisco Fernández Buey reflexionó de forma abierta y nada dogmática sobre el papel de la religión en la construcción de una alternativa emancipadora junto a otras tradiciones como el comunismo. Su mirada conserva plena vigencia. El libro que ha preparado Rafael Díaz-Salazar (Fernández Buey, F.: Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador. Trotta, 2021) recoge buena parte de sus escritos sobre estos temas.

Josep M. Puig Rovira – La primera intención de este libro es ofrecer parte del pensamiento de Fernández Buey a quienes, por razón de edad o por otras circunstancias, no lo conocieron. El motivo que ha alentado la obra es presentar y volver a publicar sus escritos sobre los puntos de encuentro entre el cristianismo emancipador y la izquierda alternativa. Entre el cristianismo y el comunismo tal como él lo entendió.

Fernández Buey nació en Palencia el año 1943 y murió en Barcelona en el 2012. Alumno, compañero y amigo de Manuel Sacristán y de José María Valverde, fue catedrático en diferentes universidades, militó y abandonó el PSUC e IU, nunca dejó su activismo social y político, y tampoco su relevante papel intelectual. En resumen, un filósofo y un luchador, como figura en una placa que le recuerda en su casa natal.

En esta obra, que con acierto ha compuesto y presentado Rafael Díaz-Salazar, se reúnen buena parte de los escritos de Fernández Buey sobre la relación entre la izquierda alternativa y el cristianismo emancipador. Merece la pena leer el pensamiento de un autor comunista y ateo sobre la relevancia de la religión para los seres humanos y para la emancipación. La obra presenta escritos de muy diversa entidad y varios estudios sobre tres autores que encarnan bien un cristianismo atento a los pobres: Bartolomé de Las Casas, Simone Weil y José María Valverde.

Si nos atenemos a algunas de las ideas que encontramos en los diferentes escritos, creo que la frase con que hemos titulado esta nota de lectura recoge la última motivación de aquellos que buscan una alternativa emancipadora: el amor a los de abajo, una expresión en parte de Weil que resume la preocupación por los pobres, los explotados y los desdichados. Una idea que apunta al compromiso y al acercamiento vital a los últimos de la sociedad. Un primer punto en común.

Este ir en busca de los que sufren provoca que personas de diferentes tradiciones se encuentren y colaboren en las tareas y las luchas cotidianas. La experiencia de trabajar juntos resulta de una coincidencia en el diagnóstico de las urgencias que movilizan y comprometen, pero además la experiencia de colaborar crea lazos que luego permitirán un diálogo confiado entre personas con puntos de vista distantes. Así se lo manifestó a Jaume Botey al afirmar que “El diálogo es fundamental en el momento en que te estás encontrando cotidianamente con gente que tienen otras perspectivas y que a pesar de eso los sientes como hermanos.  No se trata de buscar argumentos para saber qué tenemos que criticar o cómo tenéis que defender la religión, sino de buscar formas para trabajar juntos.” (p. 333) Lejos de electoralismos y discusiones meramente ideológicas, Fernández Buey pensaba que hay mucho a compartir en el espacio de la conciencia ética, en la implicación en proyectos de acción y en la inspiración que ofrecen algunos puntos de las respectivas culturas profundas. 

            En este sentido, y criticando la opinión comunista dominante, Fernández Buey propuso una rectificación sobre la naturaleza de la religión al afirmar que no es posible quedarse anclado en las críticas de Freud y Marx. La religión ha podido adormecer a los oprimidos y coartar la libertad y la felicidad de muchos seres humanos, pero de ninguna manera es su última palabra. En la religión hay también emancipación –como ha descubierto en su propia experiencia de lucha y en el estudio de figuras como Las Casas, Weil y Valverde–, hay también un saber sapiencial sobre aspectos importantes de la vida que van más allá de la ciencia sin oponerse a ella y, finalmente, la religión puede aportar la conciencia de formar parte de la misma especie, el amor al prójimo lejano, y a las generaciones pasadas y a las futuras. Una tradición ante la cual se muestra respetuoso y dispuesto a colaborar y a aprender.

            Siguiendo el legado de Ernst Bloch, también parece encontrar puntos en común entre la izquierda alternativa y la religiosidad emancipadora en el cultivo de la esperanza; una esperanza sin optimismo fingido ni ilusión infundada, una esperanza derivada de la convicción que hay causas más importantes que los éxitos y los fracasos coyunturales. Hay causas con sentido y el implicarse en su defensa es más relevante que los altibajos que el día a día pueda deparar. En la esperanza sea comunista o religiosa, Fernández Buey siguiendo a Bloch detecta la abertura y la confianza en algo que está más allá de cada uno de nosotros, un fondo de religiosidad común y un nuevo tema para el acercamiento y la mutua comprensión.

            Ante la crisis de civilización en la que nos encontramos, parece del todo acertado el esfuerzo de Fernández Buey  por reconocer la fuerza de toda tradición emancipadora, en especial la religiosa, y el esfuerzo por contribuir mediante la acción conjunta, la reflexión y el diálogo a la construcción de una nueva cultura de transformación. Aunque en algunos aspectos el libro pueda parecer algo lejano, su fondo es de completa actualidad y probablemente imprescindible.

Fernández Buey, F.: Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador. Madrid, Trotta, 2021. (Edición de Rafael Díaz-Salazar)

Pedagogía de la acción común

La obra Pedagogía de la acción común (Josep M. Puig Rovira, Graó, 2021) sostiene que el desarrollo personal y la formación ciudadana se consiguen actuando en la realidad para transformarla. La educación tiene que contribuir a cambiar las formas de vida injustas e insostenibles. La educación tiene que promover el compromiso y mirar el futuro con esperanza.

La pedagogía de la acción comúnquiere añadir una dimensión de contenido a la tradición de la educación democrática; quiere hacerlo porque la cultura del individualismo, la búsqueda insaciable de beneficio, la competitividad y el rendimiento, así como el triunfo del mercado para evaluar cualquier actividad humana, han malogrado la educación democrática.

La pedagogía de la acción comúnpone en valor múltiples experiencias e ideas que destacan la tendencia humana a la cooperación, el cuidado, el diálogo, el don y la defensa de los bienes comunes y del mundo común. Un universo de dinamismos que apuntan a una teoría educativa basada en la acción común. Una modalidad de acción que promueve la disposición a actuar juntos para enfrentarse en los problemas de la sociedad y para hacerlo en beneficio de la comunidad.

En la práctica, la acción común se concreta en la metodología del aprendizaje servicio. Una propuesta que inspira una amplia gamma de experiencias educativas en las que el aprendizaje curricular de los participantes se vincula a la realización de un servicio altruista en la comunidad pensado para producir una mejora real en su entorno. Estas experiencias adquieren todo su valor cuando la reflexión les añade una profunda dimensión personal, social y cívica.

Josep M. Puig Rovira

Pedagogía de la acción común

Barcelona, Graó, 2021


Acción común y educación

EscanejarJosep M. Puig Rovira – Aunque acabaré hablando de pedagogía, educación en valores y aprendizaje servicio, empezaré por otra parte. Los humanos somos seres interesados, competitivos y agresivos, pero a la vez también altruistas, cooperativos y pacíficos. Nuestra naturaleza tiene dos caras, como la noche y el día. Si se aprende a usarlas ambas en los momentos adecuados y en las medidas justas, el resultado puede ser óptimo. El problema es que hemos aprendido justamente lo contrario: hoy es normal aceptar la idea –pienso que equivocada– que los humanos nos movemos buscando únicamente el provecho personal y para conseguirlo competimos cuanto haga falta. Aplicar siempre y con intensidad este principio hace que la vida sea poco amigable, áspera, violenta y al final infeliz

.Hace algunos años resurgió una fuerte corriente de opinión en favor del interés individual y la competición. Lo que se ha llamado neoliberalismo. Una manera de entender la economía y la política, en realidad una manera de entender la vida social, basada en la convicción que nada debe limitar la libertad individual de emprender cualquier proyecto destinado a obtener ganancias económicas. Si todos los ciudadanos se preocupan por obtener el máximo beneficio, se producirá un estado de competición constante que hará progresar la sociedad. Como en el fondo todos somos egoístas, dicen, está garantizado que querremos competir para ganar más y esto será bueno para todos. El árbitro de esta competición será el mercado. El mercado impone una evaluación continua que juzga lo que cada uno produce y, si gusta el producto que ofreces y el precio es bueno, tendrás abundantes compradores que te enriquecerán, y si el producto no es satisfactorio, convendrá espabilarse.

Así explicada puede llegar a parecer una postura razonable, pero la realidad es muy distinta y presenta al menos dos problemas graves: el primero ya lo conocemos, no es cierto que sólo seamos interesados, egoístas y competitivos, por tanto, al menos la mitad de nuestra naturaleza queda amputada y se produce un empobrecimiento y una fuerte sensación de vivir una vida absurda; en segundo lugar, una sociedad en que el provecho económico es el valor supremo provoca problemas enormes. Si sólo importa la ganancia de los que ganan, por el camino quedarán infinidad de personas sin trabajo, con salarios ínfimos, con vidas precarias, realizando tareas embrutecedoras y jornadas interminables. Se ha creado una sociedad desigual y, cuando unos tienen mucho y otros poco, aparecen todo tipo de patologías. No voy a alargarme con más injusticias y desastres, pero dejadme recordar, ni que sea a vuelapluma, que el neoliberalismo ha agravado los problemas medioambientales y acelerado el cambio climático y, además, pone en peligro la democracia. Si todo lo decide el dinero, no hay que deliberar, y si no hay que deliberar, ya tenemos justificada la dictadura.

Sin embargo, no es cierto que no se pueda hacer nada. Tenemos hechos, ideas y experiencias que muestran que es posible hacer las cosas de otro modo. No todo es interés y competición, por todas partes encontramos también altruismo y cooperación. No conozco todas las experiencias en favor del bien común, ni tampoco las podría resumir, pero citaré un par que son bastante conocidas. La wikipedia está hecha a partir de la colaboración gratuita de muchas personas que aportan su tiempo y su conocimiento para enriquecerla y ofrecer un servicio a los lectores. Lo mismo ocurre con el código de programación Linux: se ha producido un bien común a partir del trabajo gratuito y cooperativo de muchos participantes. Y podríamos alargarnos explicando infinidad de acciones similares, unas grandes y otras pequeñas, pero todas valiosas.

En la naturaleza también encontramos cooperación: la documentación sobre empatía, colaboración, cuidado, instrucción y otras formas de relación positiva entre animales es amplia y conocida. Y, naturalmente, la cooperación está en la base de la civilización: en las cuevas de Atapuerca se encontró una pelvis –a la que llamaron Elvis– de un individuo adulto, que se la rompió de joven, y que sin ayuda de ningún modo hubiera podido sobrevivir. En la actualidad, el estado del bienestar protege –cada vez menos– a la población mediante los sistemas de salud, educación, jubilación, subsidios de desempleo y otras prestaciones, y lo consigue gracias a la contribución de los que pueden hacerlo por edad y recursos.

 Estos y otros ejemplos forman el universo de lo que podemos llamar acción común. Ante el predominio del individualismo, la competición y el éxito privado, la acción común es un dinamismo social que une a las personas ante una dificultad, las compromete, primero, a cuidarse y, a continuación, a hablar y cooperar para impulsar un proyecto pensado para solucionar el problema inicial y beneficiar a la comunidad. La acción común no es una idea nueva y desconocida, es un modo de conducirse habitual, pero que estamos empeñados en no ver y no valorar. Aquí simplemente quisiera contribuir a recordar su importancia y analizar cómo la podríamos aplicar a la educación.

En la actualidad se desarrolla cada vez con más fuerza un tipo de propuestas pedagógicas en las que los chicos y chicas aprenden conocimientos y se forman como personas y como ciudadanos enfrentándose a problemas reales de su entorno y trabajando para darles una solución. Veamos algunos ejemplos: un centro pide voluntarios entre su alumnado y los prepara para recibir y guiar compañeros y compañeras inmigrantes que se incorporan durante el curso; un banco de sangre monta un sistema de colaboración con las instituciones educativas para formar científicamente a los jóvenes sobre los temas que le son propios y al mismo tiempo les pide que impulsen una campaña de donación de sangre en su barrio; durante la pandemia algunos institutos han preparado y emitido programas de radio para informar y distraer a sus oyentes; los chicos y chicas de un centro de tiempo libre en colaboración con investigadores recopilan datos sobre microplàstics, los envían a los investigadores y realizan una campaña para concienciar a su comunidad sobre el problema del plástico y sobre la necesidad de limitar su uso. En todos estos casos, y en muchos otros, los chicos y chicas trabajan juntos para enfrentarse a un problema y, al hacerlo, adquieren conocimientos, se forman como ciudadanos y se dan cuenta que cooperando son capaces de modificar el rumbo de las cosas.

Esto es la acción común, un dinamismo social que en el mundo de la educación permite imaginar una pedagogía de la acción común, una pedagogía que tiene en el aprendizaje serviciouna metodología magnífica. Una manera de entender la educación abierta a la crítica, el compromiso y la cooperación; una manera de convertir la educación en un instrumento para construir otra manera de vivir.

  • Para leer más: Puig, J. (2021): Pedagogía de la acción común. Barcelona, Graó.

 


Mapa de valores del ApS

A pesar de que la bibliografía especializada reconoce el aprendizaje servicio como una metodología relevante de educación en valores, no se dispone todavía de una relación suficientemente completa de la pluralidad de valores que activa. El objetivo de este artículo es construir un mapa fiable de los valores que propone el aprendizaje servicio. Para alcanzar este objetivo se llevarán a cabo dos tareas: definir los niveles de aprendizaje que dan forma a una práctica educativa compleja y luego determinar los valores que se trabajan en cada uno de los niveles de aprendizaje de las prácticas de aprendizaje servicio. Para conseguirlo se ha cruzado una selección de buenas experiencias de aprendizaje servicio con la teoría de las prácticas morales y del aprendizaje servicio. Esta metodología ha permitido establecer tres niveles simultáneos de aprendizaje –la práctica, las acciones y las tareas–, así como un elenco de los valores que cristalizan en cada uno de ellos: un mapa completo de la variedad y riqueza de valores que se ponen en juego en el aprendizaje servicio. Un resultado que, en los procesos de formación del profesorado, les ayudará a tomar conciencia de la fuerza moral de esta metodología y a activarla durante su desempeño profesional.

Martín-García, X., Bär-Kwast, B., Gijón-Casares, M., Puig-Rovira, J.M., & Rubio-Serrano, L. (2021). El mapa de los valores del aprendizaje-servicio. Alteridad, 16(1), 12-22. 

Para consultar y descargar el artículo completohttps://doi.org/10.17163/alt.v16n1.2021.01


Implantar l’ApS en els municipis

L’article de B. Bär, L. Camp i L. Rubio, Líneas de acción y principios para la incorporación del aprendizaje-servicio en el ámbito local. Trabajo en red en el territorio, que publica la revista Teoría de la Educación, presenta una recerca qualitativa sobre diferents experiències d’implantació de l’aprenentatge-servei a diversos municipis.

Brenda Bär – Aquest article ens aporta reflexions d’acord amb l’experiència de diferents municipis que han fet apostes educatives àmplies -de poble o ciutat- que inclouen l’aprenentatge servei com eina que promou el treball en xarxa al territori. Com moltes sabeu, l’aprenentatge servei és una proposta que permet enriquir les experiències del món educatiu alhora que dona resposta a necessitats socials reals, generant una ciutadania més implicada en els problemes públics. La construcció d’apostes educatives en l’àmbit local a través de l’aprenentatge-servei, ens permet caminar d’experiències concretes, a vegades aïllades, i avançar cap a la construcció de xarxes educatives que treballen conjuntament i que tenen un horitzó de bé comú.

En aquest treball, a més de fer una anàlisi documental d’experiències anteriors, vam comptar amb la sort que tres territoris catalans (Barcelona, Sant Cugat i Puig-Reig) ens van obrir les portes i ens vam permetre acompanyar part del seu procés. De manera que vam poder dur a terme una recerca-acció, on podíem reflexionar juntes sobre la realitat i generar propostes per tornar a aplicar per veure la transformació que es generava.

Vam poder acompanyar a un municipi com Sant Cugat que feia anys apostava per l’impuls d’experiències d’ApS i ara volia consolidar una aposta sostenible dins del projecte educatiu de ciutat. També vam poder donar suport a un poble petit com Puig-Reig que va aconseguir generar un format a la seva mida on tots els centres educatius es bolquen anualment en un gran projecte conjunt d’ApS de poble. Així com també participar de l’aposta de l’àrea de Justícia Global a Barcelona, amb s’ha consolidat un programa perquè les entitats de l’àrea repensin les seves pràctiques en clau d’aprenentatge servei i una estratègia per arrelar les experiències amb la xarxa dels districtes on aterren.

Al text, des del GREM, el Centre Promotor d’ApS i els equips de territori; ressaltem les principals línies d’acció a desenvolupar per generar una aposta local d’aprenentatge-servei en l’àmbit territorial. Destacant en primer lloc la manera d’aproximar-nos al territori, com definim el punt de partida i el repte de manera conjunta, Per després fer un diagnòstic compartit, mapejant els recursos en clau d’ApS i identificant possibles agents a incorporar en l’aposta. De manera que es pugui passar a la promoció experiències, a partir de la formació, assessorament i suport, tan organitzatiu com fins i tot econòmic. Per finalment, comunicar l’aposta i celebrar conjuntament la participació. També destacant principis que guien aquest procés, com són l’obertura, el reconeixement, la coherència i la sostenibilitat, entre d’altres.

L’article es tanca apuntant algunes reflexions sobre la construcció col·lectiva de l’agència educativa al territori per posar un granet de sorra, amb l’aportació de l’aprenentatge servei, en generar pobles i ciutats cada vegada més educadors.

Per citar l’article: Bär  Kwast,  B.,  Campo  Cano,  L.  y  Rubio  Serrano,  L.  (2021 ): Líneas de acción y principios para la incorporación del aprendizaje-servicio en el ámbito local. Trabajo en red en el territorio. Teoría de la Educación. Revista Interuniversitaria, 33, (1), 243-263.

Per consultar i baixar-se l’article: https://doi.org/10.14201/teri.23660


Compromiso social en acción

Batlle, Roser

Aprendizaje-servicio. Compromiso social en acción.

Madrid, Santillana Educación, 2020.

 

Captura de pantalla 2020-06-18 a les 13.51.05Josep M. Puig – Para cambiar el mundo hacen falta herramientas. Se puede disentir de esta afirmación y decir que sin inspiración no tendremos un ideal hacia el cual dirigirse, ni quizás tampoco motivación para continuar en los momentos malos. Es verdad, pero creo que también es verdad la primera afirmación: sin medios apropiados no hay manera de perseguir con posibilidades los objetivos deseados. Al final quizás podemos convenir que tanta falta hace la inspiración como las herramientas. Pues bien, para emprender experiencias de aprendizaje servicio también se precisan herramientas e inspiración. El libro de Roser Batlle nos ofrece dosis suficientes de ambos componentes, y esa es su primera virtud.

La autora nos presenta un manual sobre aprendizaje servicio, una obra que explica de modo sintético y claro qué es y cómo funciona esta metodología pedagógica. Está escrito para dar a conocer el aprendizaje servicio y para facilitar su aplicación en diferentes situaciones educativas. Es una obra de alta divulgación: es comprensible, bien ordenada y pensada para responder a los problemas que suelen tener los educadores y educadoras que se inician, pero también resolverá las dudas de aquellos que ya tienen experiencia. Pero es una obra que no simplifica ni banaliza, en la exposición de cada uno de los temas que aborda no se escatiman conocimientos, ni tampoco se escatima sentido común. Consigue aquello que logran los grandes manuales: informar de modo claro y hacerlo sin concesiones, aportando el conocimiento disponible y un elevado nivel de reflexión teórica y práctica. Un acierto indiscutible que los lectores le agradecerán. (més…)

100 pràcticas d’ApS

100buenaspracticas

100 Buenas Prácticas de Aprendizaje-Servicio. Inventario de experiencias educativas con finalidad social. És un recull projectes d’aprenentatge servei classificats segons franges d’edat dels protagonistes i vinculats als ODS.

La Red Española de Aprendizaje-Servicio (REDAPS) junt amb la “Unidad de Emprendimiento Social, Ética y Valores en la Ingeniería (UESEVI), de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSIME-UPM)”han publicat aquest recull de 100 projectes d’aprenentatge servei i els han classificat segons quatre franges d’edat dels protagonistes: 3-12 anys, 12-16 anys, 16-18 anys i majors de 18 anys.

En total, aquestes experiències d’àmbits ben diversos (natura i medi ambient, salut, discapacitat, participació ciutadana, persones grans…) estan desenvolupades per 300 centres educatius i 430 entitats socials (associacions cíviques, culturals, juvenils, fundacions, ONG, ajuntaments i institucions públiques).

A més, han destacat els ODS (Objectius de Desenvolupament Sostenible) amb els quals es vincula cada projecte, a fi de palesar com l’aprenentatge servei esdevé una brúixola per orientar l’educació cap al Desenvolupament Sostenible, una eina per convertir la sensibilització en compromís.

La immensa majoria d’aquests projectes requereixen la col·laboració entre el sector educatiu i el sector social, de manera que també són exemples molt interessants de treball en xarxa i d’enfortiment del capital social en un territori.

Aquest inventari, publicat per l’Editorial Santillana el 2019, es pot descarregar gratuitament de la web de la REDAPS.

L’autoria correspón a Roser Batlle, de la Red Española de Aprendizaje-Servicio i el Centre Promotor Aprenentatge Servei de Catalunya; Esther Escoda, de la Red Española de Aprendizaje-Servicio i el Grup ApS Comunitat Valenciana; María Jesús Cuñado, Tècnica d’Educació de l’Ajuntament de Castelldefels; Dolors Prats, Profesora de Secundaria en la Escola Voramar de Barcelona; Domingo A. Martín Sánchez, Director de la Unidad de Emprendimiento Social, Ética y Valores en la Ingeniería de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía. Universidad Politécnica de Madrid i Ana García Laso, Coordinadora de la Unidad de Emprendimiento Social, Ética y Valores en la Ingeniería de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía. Universidad Politécnica de Madrid.

Per baixar el llibre.


 

Ciència ciutadana i aprenentatge servei

Captura de pantalla 2020-04-16 a les 16.26.09

Diana Escobar i Josep M. Puig – El document que us presentem és el resultat d’una iniciativa conjunta del Centre Promotor d’Aprenentatge Servei i de l’Oficina de Ciència Ciutadana de Barcelona que pretén acostar la ciència ciutadana i l’aprenentatge servei per assenyalar les semblances i explorar possibilitats de col·laboració.

Barcelona compta amb un alt capital de coneixement gràcies a una gran activitat científica i tecnològica. Els darrers anys, a més, diversos grups de recerca han incorporat la ciència ciutadana en els seus projectes tot obrint, així, la recerca a la participació. En aquest context neix, el 2012, l’Oficina de Ciència Ciutadana de Barcelona, impulsada per l’Institut de Cultura de Barcelona. Amb una vintena de projectes de recerca, des de l’Oficina es dona suport a la ciència ciutadana que es fa a Barcelona i l’àrea metropolitana a través d’accions i programes transversals, s’assessora i s’impulsa projectes joves i de nova creació, i es treballa per a les bones pràctiques a l’entorn de la recerca participada.

Entre els programes transversals que es lideren des de l’Oficina, ciència ciutadana a les escoles busca la participació de la comunitat educativa en projectes de recerca científica reals. A través de l’experimentació col·lectiva es facilita la formació de professorat i alumnat en el mètode científic, es motiva a compartir inquietuds i a generar resultats en comú, es promou l’ús de dades obertes i tecnologia, i es convida a compartir resultats amb la resta de la societat.

El Centre Promotor d’Aprenentatge Servei és una associació de persones físiques constituïda per impulsar l’aprenentatge servei. La seva finalitat és promoure l’estudi, la difusió, la formació, el desenvolupament d’experiències i la seva implantació al territori. Juntament amb altres actors, vol contribuir que l’aprenentatge servei esdevingui una pràctica integrada a qualsevol nivell i àmbit educatiu, i ho vol fer amb la finalitat de formar persones cooperatives i ciutadans demòcrates.

El Centre Promotor impulsa l’aprenentatge servei respectant els principis de no apropiació, màxima difusió, reconeixement d’iniciatives semblants i respecte a l’autonomia de cada entitat en l’aplicació de l’aprenentatge servei a la seva realitat.

L’aprenentatge servei és una proposta educativa que combina l’ús i l’adquisició de coneixements amb la realització d’un servei útil a la comunitat. Els participants es formen tot treballant sobre problemes reals amb la intenció de fer aportacions positives a la societat. Es vol fer de l’educació una eina de crítica i de transformació social. La idea de servei que inspira l’aprenentatge servei també és compartida per altres propostes formatives. Des de tradicions diferents, es treballa per obrir l’educació a la societat, promoure el compromís dels joves i enllaçar el saber i el saber fer per intervenir en l’entorn més proper buscant el bé de la comunitat.

Aquesta idea de l’educació és compartida per la ciència ciutadana i per l’aprenentatge servei i, per aquest motiu, hem volgut reconèixer els elements que tenim en comú, optimitzar el treball que cadascú desenvolupa i, pel damunt de tot, crear sinergies que permetin promoure la participació dels nois i noies en la producció de coneixement i en el seu ús per millorar la vida.

Per tal d’assolir aquests objectius, vam organitzar conjuntament una jornada d’estudi el contingut i les conclusions de la qual ara es publiquen. Una col·laboració excel·lent que desitgem condueixi a noves iniciatives que ens ajudin en la tasca comú de formar els joves com a ciutadans.

Per baixar-se el document Ciència Ciutadana i Aprenentatge Servei.


 

 

Mou la noviolència


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Marta Burguet -Tres, dos, un… ventallot va! Així, sense més. Sota la mirada perplexe dels vilatans. Una plantofada gratuïta quan passava vora seu per la vorera en direcció contrària. Clara i contundent pràctica de violència, sense més. Ni tan sols es coneixien -deia l’agredit.

Intensa cridòria des de fa una bona estona. El veïnat ja fa temps que està alerta. Sovintegen massa aquests crits del 3r 1a. Després, sovint minven i es fa silenci. Algun veí pateix tot pensant si “acabarà” en violència de gènere. Fa temps que les relacions entre la parella no van gens fines.

Impertèrrit, el Zouhair sap que creuar el Mediterrani no li serà fàcil. Tot i així, persevera. Ha sostingut violències contínues, tant per raó de la seva religió minoritària i perseguida al país, com per l’ètnia a la que pertany. Sap què és la violació dels drets humans a la seva pròpia pell: presó, maltractament, agressió, negació del seu dret de ciutadania…

S’exposen els tres casos a classe. Els joves de 15 i 16 anys entenen que es tracta de vulneració dels drets humans. Alhora, molts també saben adonar-se que hi ha violència, no sempre directa, però sí de la que en diem estructural. L’escola fa un temps que ha optat per treballar la noviolència, per educar en formes de lluita per tal de preservar els drets i deures de tot ciutadà, però fer-ho sense emprar la violència. Ben diferent d’una actitud passiva, d’aquella que per por o indiferència no s’implica i amaga el cap sota l’ala.

Les unitats multimèdia “Mou la noviolència” que han elaborat un equip del Grup de Noviolència Cristiana de Cristianisme i Justícia, volen oferir material de formació en noviolència. 12 videos amb les seves corresponents unitats didàctiques, recullen els següents temes: capgirar l’opressió, autocrítica, violència justiciera com a mite, com arruïnar una lluita pacífica, criteris d’una acció noviolenta, experiències de noviolència al llarg de la història, a l’educació, a la societat i a l’espiritualitat, i superació de la por.

La finalitat de la proposta és treballar pedagògicament la noviolència davant les situacions de conflicte a través de dinàmiques de grup que es poden aplicar en centres educatius però també en entorns no formals. El material vol oferir eines de reflexió i propostes didàctiques amb la versatilitat de poder ser adaptades a edats o identitats culturals diferents.

A hores d’ara trobareu ja les tres primeres unitats

https://moulanoviolencia.net

https://muevelanoviolencia.net

https://movenonviolence.net

Una proposta pràctica que sentim ben necessària per crear ciutadania activa i compromesa en la lluita pels drets i deures, des de l’acció noviolenta.


 

Convivencia: ¿qué valores y cómo enseñarlos?

thumbnail_IMG_0841Josep Mª Puig Rovira y Pedro Mª Uruñuela Nájera – En este escrito partimos del supuesto que la educación para la convivencia y la educación en valores son casi sinónimas. De modo que podremos intentar dar respuesta a las dos preguntas fundamentales que vamos a proponer a continuación con la ayuda de la tradición propia de la educación para la convivencia y de la tradición de la educación en valores. Dos puntos de vista que convergen en un mismo tipo de retos y en un modo de enfrentarse a ellos muy parecido. Pero vayamos a las preguntas que deseamos plantearnos: la primera, qué valores debemos activar cuando queremos educar para la convivencia y, la segunda, cómo deben actuar los equipos docentes para trabajar con su alumnado tales valores en el día a día de los centros. Para responderlas, además de lo que nos aportan ambas tradiciones, contamos con otra ayuda inestimable, nos referimos a lo que nos ofrece el núcleo de este número de la revista Convives: un conjunto variado de experiencias de trabajo para la convivencia que han funcionado bien. Lo que de ellas puede aprenderse es mucho y, en parte, intentaremos que se vea reflejado en las siguientes páginas.

Para leer el artículo: Convivencia: ¿qué valores y cómo enseñarlos?